lunes, 30 de diciembre de 2013

Criterio 8. Parte 4. Cronología del unionismo hispanoamericano, la ''idea latina'', ''América Latina'', y el panlatinismo entre 1750 y 1858.

Cronología comentada y enriquecida con referencias sobre el origen y desarrollo del unionismo hispanoamericano, la ''idea latina'', ''América Latina'' y el panlatinismo.

La cronología y los documentos disponibles nos dicen que las corrientes más antiguas son el unionismo hispanoamericano y la ''idea latina'', la primera surgida en Hispanoamérica y la segunda en España hacia 1815.

El Congreso de Viena, en 1814, y la política de restauración conservadora, desencadenan dos reacciones: que las Repúblicas hispanoamericanas tiendan a celebrar alianzas defensivas y que las naciones que se sentían postergadas aspiren a ser reconocidas como tales en pie de igualdad con otras.

Son las dos reacciones las que operan en el caso del unionismo de Bolívar, que no solo propone un sistema de pactos y tratados, sino que aspira a definir una nación: América Meridional como diferente de América del Norte, Estado Americano Español como diferente del Estado Inglés Americano.

Bolívar también define cuáles son, en la larga duración, sus adversarios ideológicos y geopolíticos: los EEUU, Gran Bretaña, Francia, la Cuádruple Alianza.

En el año 1815 surge la ''idea latina'' en Cataluña. Aunque todavía no se la llama así, se caracteriza por la reivindicación de la lengua catalana pero no se queda en eso: establece su origen latino y los nexos con otras lenguas romances que formarían un misma comunidad histórica a través de Europa.

En 1836 se editan dos publicaciones: las ''Cartas de la América del Norte'' de Michel Chevalier son el acta fundacional del panlatinismo, en plena fase de expansión del colonialismo francés bajo Luis Felipe. El otro es un trabajo erudito de Torres Amat, que desarrolla la ''idea latina'' de 1815, pero haciendo más observaciones sobre los nexos del catalán con las demás lenguas romances de Europa. A través de sus páginas se ve el transcurrir histórico y literario de una comunidad capaz de unir vastas regiones de Europa.

Llegamos así a los años 1851-1858, que son claves para la formación de la idea ''América Latina'', dentro de un contexto muy duro, caracterizado por la expansión casi irrefrenable de los EEUU, la debilidad de los gobiernos hispanoamericanos, los planes coloniales e imperiales de las potencias extranjeras, y la necesidad de las nuevas Repúblicas de encontrar su identidad y su lugar en la historia del siglo XIX.

De esta forma vemos que los nombres, ideas y proyectos son producto de contextos claramente caracterizados y diferenciados entre sí: hasta 1830, el génesis del unionismo hispanoamericano; en 1815 y 1836, la formación de la ''idea latina''; a partir de 1836 el panlatinismo francés; y desde 1851, el nombre y proyecto ''América Latina''. Las circunstancias del contexto dicen mucho a la hora de entender las ideas que en ellos se gestan.


1750-1820.- Neoclasicismo hispánico en todo el Reino de España e Indias. El eje de valoración estética y política toma como referencia el par de opuestos ''romano'' (o latino) y ''gótico'' (o godo), como en el Renacimiento. Ejemplo:

    ''Yo considero el estado actual de la América como cuando desplomado el Imperio Romano...''
                                    Simón Bolívar, año 1815

    ''La corona que se puso Napoleón en la cabeza, la miré como una cosa miserable y de moda gótica''.
                                    Simón Bolívar, año 1804

1784-1801
Francisco Miranda difunde los nombres ''América Meridional'', ''continente hispanoamericano'' e ''Hispanoamérica'', para diferenciar la América hispana de la América anglosajona. Ejemplo:

    ''A los pueblos del Continente Colombiano, alias  Hispanoamérica'' Francisco Miranda, Proclama.

1797.- El mallorquín Juan Bautista Picornell difunde la consigna ''América por y para los americanos''.

1805.- En el Monte Sacro, en Roma, Simón Bolívar jura liberar América del ''poder español''. Sin embargo, su crítica se centra en la herencia cultural de la civilización romana y no de la civilización española en América.

1808-1810.- Movimiento juntista en América, en apoyo a Fernando VII.

1813.- La Asamblea del Año XIII, reunida en Buenos Aires, decreta la libertad de vientres para todos los nacidos a partir de ese año. Las provincias del Río de la Plata discuten cuáles serán sus futuras formas de organización política: Monarquía o República, Confederación, Federación o Estado Unitario, Independencia o no de España.

1813.- Bolívar distingue ''América Meridional'' de ''América del Norte''. La primera va ''desde Nuevo México hasta Magallanes'' y su unidad ''descansa en la lengua''. (Carta del 31 de diciembre de 1813).

1814.- Luego de un acuerdo con Napoleón Bonaparte en Valencey, Fernando VII regresa. Pero en lugar de entrar por Madrid, donde lo espera la Regencia, se dirige a Valencia, donde lo aguardan 69 diputados absolutistas con un ''Manifiesto de los Persas'' y Francisco Javier de Elío, ex-Gobernador de Montevideo y Virrey del Río de la Plata, que detesta a los juntistas y lo invita a acompañar su propio pronunciamiento e imponer la monarquía absoluta.

Congreso de Viena. Las grandes potencias vencedoras de Napoleón, las monarquías británica, austríaca, prusiana y rusa, se reparten el mapa de Europa y se ponen de acuerdo para restaurar las monarquías absolutas.

Como reacción se producen movimientos populares de rechazo, y se difunden las ideas de Hegel, Herder y Karl von Savigny sobre el ''Espíritu de los pueblos'', que se espera encontrar en la lengua, la literatura, la historia, y el Derecho. 

1813-15. Bolívar comienza a difundir su proyecto unionista:

    ''Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Mundo Nuevo una sola nación [...] Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería, por consiguiente tener un solo Gobierno, que confederase los diferentes Estados que hayan de formarse''Bolívar, 1815.

1815.- Se forma la Liga o Confederación de los Pueblos Libres en el Río de la Plata bajo la dirección de José Artigas. La integran Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos, Misiones y la Provincia Oriental (Uruguay y el Sur de Brasil), que constituyen así la primera región del Río de la Plata en declararse independiente de España.

En este contexto:

José Pablo Ballot y Torres publica, en Cataluña, ''Gramática y apología de la lengua catalana'', a la que reivindica como una lengua ''natural y castiza, hija de la latina, madre común de todo idioma perfecto'' hablada por ''una nación tan antigua como el Imperio romano'' y ''no una jerga o dialecto oscuro''. ''Algunos piensan que ella proviene del lemosín, pero lo cierto es que ella es hija legítima de la latina''.

1816.- Las Provincias Unidas del Río de la Plata se declaran independientes de España.

Portugal invade el Río de la Plata, con el apoyo de Carlota Joaquina, hermana de Fernando VII, y esposa de Juan VI, con la finalidad de restaurar la Monarquía en el Plata y destruir el proyecto artiguista de República, Independencia, Confederación y reforma agraria.

1817.- Con ayuda de Venezuela, se proclama en Norteamérica, la República hispanoamericana de Florida. El Gobierno de EEUU hostiliza a la nueva República, y luego la ocupa y la suprime.

1818.- Bolívar escribe al Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Juan Martín de Pueyrredón: 

    ''Una sola debe ser la patria de todos los       americanos ya que todos hemos tenido una perfecta unidad''.

1819.- Congreso de Angostura. En la oración inaugural, Bolívar señala la diferencia ''de situación y naturaleza de dos Estados tan distintos como el Inglés Americano y el Americano español [...] Tengamos presente que nuestro pueblo no es el Europeo y el Americano del Norte, que más bien es un compuesto de África y de América que una emanación de Europa [...]''.

1820.- Fernando VII envía expediciones de reconquista al continente americano. Revolución de Riego en España, en reclamo de la Constitución liberal de 1812. El movimiento se extiende  a Portugal, Brasil e Italia.

Portugal reconoce la independencia de los países hispanoamericanos.

Se inicia el primer ciclo de revoluciones liberales y nacionalistas en Europa, contra la restauración de las monarquías absolutas y los Imperios.

Bolívar escribe a Revenga: ''Jamás conducta ha sido más infame que la de los norteamericanos con nosotros''. EEUU se declara ''neutral'' en el conflicto entre España e Hispanoamérica, y se abstiene de ayudar a los países hispanoamericanos.

El clasicismo hispánico es desplazado por el costumbrismo, que se extiende hasta fines del siglo XIX y que evoca lo característico de cada comarca, país y región.

1821. Bolívar escribe al Emperador de México, Agustín Iturbide:

    ''En el mal la suerte nos unió; el valor nos ha unido en la desgracia; y la naturaleza desde la eternidad, nos dio un mismo ser para que fuésemos hermanos y no extranjeros''.

1822. Independencia de Brasil y formación del Imperio.

El Gobierno de EEUU reconoce la independencia de los países hispanoamericanos, pero aclara: ''Por el hecho del 'reconocimiento' no se ha de entender que hemos de impedirle a España que haga cuanto esté de su parte por restablecer en las colonias el imperio de su autoridad''. 

Bolívar escribe a Santander: ''Hallo que está a la cabeza de su 'gran continente' una poderosísima nación muy rica, muy belicosa y capaz de todo [...]''

1822-1823.- Se firman los tratados Mosquera-Monteagudo y Alamán-Santa María, de Unión, Liga y Confederación de la Gran Colombia con Perú y México. Mosquera logra firmar un tratado similar con Chile, pero no es ratificado. En Buenos Aires firma un tratado de amistad con el Gobierno de Bernardino Rivadavia.

1823
Intervención francesa en España de los ''Cien Mil Hijos de San Luis'' pone fin al trienio liberal.
Escribe Bolívar: ''La Santa Alianza sostiene a los tronos, a los reyes; nosotros a los pueblos, a las repúblicas; ellos quieren la dependencia, nosotros la independencia''.
Nace Francisco Bilbao en Chile. 
Bolívar advierte sobre las ambiciones hegemónicas de Gran Bretaña. 
Doctrina Monroe
Los Estados esclavistas del Sur de EEUU bloquean las iniciativas de Bolívar por sus ideas abolicionistas. Los Estados del Norte solo aspiran a establecer contactos comerciales. 
Bolívar comunica su deseo de que Gran Bretaña y EEUU no asistan al Congreso de Panamá. 
El Presidente de EEUU, John Quincy Adams da las siguientes instrucciones a su Ministro en España: ''Estas Islas [Cuba y Puerto Rico] por su posición local son apéndices naturales del continente norteamericano [...]''. En EEUU se caracteriza a Bolívar como ''estratega teórico de ideas flotantes e indigestas''.

Bolívar advierte sobre las pretensiones hegemónicas de Gran Bretaña: ''Luego que la Inglaterra se ponga a la cabeza de esta liga, seremos sus humildes servidores, porque formando una vez el pacto con el fuerte, ya es eterna la obligación del débil [...] Tendremos tutores en la juventud, amos en la madurez y en la vejez seremos libertos''.

1824. Bolívar convoca, desde Lima, un Congreso continental.

1824-1825. Independencia de los países hispanoamericanos del Reino de España y del Imperio de Brasil. 
Se interrumpen todos los contactos con España. 
Las nuevas Repúblicas intentan ser reconocidas por Gran Bretaña, que interesada en comerciar, las reconoce formalmente, pero más tarde desconoce sus soberanías cuando le conviene. 
Se abren completamente las economías al comercio inglés y norteamericano y se solicitan préstamos a la banca británica.
Se reconoce el principio de libre navegación de los ríos acordados por las potencias europeas en Viena, en 1815, y que en el contexto de la primera revolución industrial favorece solo a Inglaterra.

1825. Centroamérica adhiere a la Unión impulsada por la Gran Colombia. Bolívar escribe a Carlos María de Alvear, en el Río de la Plata:

   ''La Liga de esta República con la Argentina la quisiera yo extensiva a toda la América española, conforme al proyecto general de federación''.

Bolívar advierte sobre las ambiciones hegemónicas del Gobierno de EEUU. Escribe a Santander: ''Aborrezco a esa canalla de tal modo, que no quisiera que se dijera que un colombiano hacía algo como ellos''.

También advierte Bolívar a Santander sobre las ambiciones del Gobierno de Francia: ''Se ha dicho que la Francia ha enviado más de 20.000 hombres a sus islas [...] Yo creo que deberíamos mandar espías de inteligencia para ver si es cierto, y qué tropas tienen esos señores en sus colonias. Además creo que sería muy conveniente que examinásemos cuáles son las miras definitivas del gobierno francés. Usted sabe que el príncipe de Polignac ha dicho que la Francia desea que tengamos gobiernos monárquicos, o al menos aristocráticos''.

1826.- Se reúne el Congreso de Panamá, al que asisten los representantes de México, Perú, las Provincias Unidas de Centroamérica y la Gran Colombia. La Asamblea aprueba cuatro documentos: un Tratado de Unión, Liga y Confederación Perpetua; que la sede de la Asamblea se trasladara a Tacubaya (cerca de Ciudad de México); Convención sobre contingentes militares y navales y Concierto secreto para implementar dicha Convención, por los que se establece una alianza defensiva ante la posibilidad de una reconquista por parte de la Santa Alianza europea.

Los artículos 16 y 17 del primer Tratado consagran el principio de solución pacífica de conflictos. El Art. 27 contiene el compromiso de las partes para cooperar ''a la completa abolición y extirpación del tráfico de esclavos de África''.

1825-1828.- El Imperio de Brasil le declara la guerra a las Provincias Unidas del Río de la Plata. La guerra llega al interior de Brasil, donde se produce una crisis política muy grave. Inglaterra interviene como mediadora y logra que la Provincia Oriental del Uruguay sea separada de las Provincias Unidas a partir de la firma de la Convención Preliminar de Paz de 1828, en la que no participaron representantes de la Provincia.

1827.- William Tudor, en correspondencia confidencial al Departamento de Estado de los EEUU: ''La esperanza de que los proyectos de Bolívar están ahora destruidos es una de las más consoladoras [...] su fe principal [...] la tiene depositada en el odio a la esclavitud y el deseo de abolirla. Leed su incendiaria diatriba contra ella en la introducción a su indescriptible Constitución [...]''.

1829.- Bolívar expresa su rechazo hacia la política exterior de EEUU:

  ''Los Estados Unidos son los peores y los más fuertes al mismo tiempo''. (Carta a Vergara).

  ''Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad''. (Carta a Cambell).

1830.- Muere Simón Bolívar. Nace José María Torres Caicedo en Bogotá. Los países hispanoamericanos dan por concluido el ciclo de las guerras de Independencia y comienzan la etapa de reorganización constitucional.

Revoluciones liberales en Europa por Constitución.

1833.- A pesar de haber reconocido la independencia de las Provincias Unidas, y su soberanía en la región, el Imperio británico se apodera de las Islas Malvinas, previo ataque contra los colonos argentinos de las islas por el buque estadounidense Lexington.

Muere Fernando VII en España y sube al trono Isabel II, cuando todavía no había cumplido los tres años de edad, gracias a la Pragmática Sanción de 1830, que a su vez provoca la insurgencia de su tío, Carlos María Isidro, origen del ''carlismo''. Guerra civil entre isabelistas y carlistas, que dura hasta el año 1840. España pasa por tres regencias, hasta que se decide adelantar la mayoría de edad de Isabel a los 13 años.

Se publica en Cataluña ''La Patria'' de Bonaventura Carles Aribau (1798-1862). Toma fuerza la ''Renaixença'' o Renacimiento catalán, que en realidad, había empezado a gestarse en 1815. ''La Patria'' es un canto de añoranza de Cataluña y una exaltación de la lengua catalana.

1835.- Insurgencia separatista de los colonos norteamericanos de Texas contra el Gobierno de México, con el móvil de conservar el sistema esclavista, abolido en México.

1836.- España reconoce la independencia de México.

La República de Texas se independiza de México y su Constitución legaliza la esclavitud. Los EEUU reconocen inmediatamente a la República de Texas, a pesar de haber demorado 58 años en reconocer a la República de Haití.

Félix Torres Amat, miembro de la Real Academia de la Historia, publica en Barcelona ''Memorias para ayudar a formar un diccionario crítico de los escritores catalanes y dar alguna idea de la antigua y moderna literatura de Cataluña'' donde edita nuevamente el poema ''La Patria'' de Bonaventura Carles Aribau.

Las ''Memorias'' es una obra erudita, donde Torres Amat se propone demostrar, no solo que el catalán es una lengua tan importante como el latín del cual deriva, sino que fue la lengua común del Sur de Europa durante la Edad Media y que de ella derivan las lenguas neolatinas modernas. Estos supuestos convierten a la obra de Torres en la piedra fundacional del movimiento que más adelante se conocerá como ''idea latina'', la conciencia de que los pueblos del Sur y Este de Europa tienen un origen común:

''Sobre el origen de la lengua catalana, trabajó una disertación muy luminosa el erudito conde de Crexell [...] en ella hace ver las dificultades que ofrece establecer que la lengua catalana es anterior al siglo VIII. En tiempo de los Romanos así en las Galias como en España se usaban tres idiomas: el latino peculiar de los literatos [...] el segundo idioma era el romano vulgar o latín corrompido que hablaba el pueblo; y el tercero, el nativo, que en algunos parajes le mezclan luego con el romano''.

''[...] El conde Ramón Berenguer tercero de Barcelona y primero de Provenza [...] se aplicó con especialidad a la cultura del nativo idioma [...] mereciendo nuestra lengua la gloria de ser la primera que se vio usada por los sabios, después de la latina, y la de ser celebrada como igual a esta, y a la griega [...] Así lo reconocen los escritores italianos, así los provenzales mismos lo confiesan [...]''.

''Nadie que conozca esos idiomas dejará de advertir más vivo en estos versos, el catalán antiguo, que el provenzal, en medio de la corta diferencia que los distingue [...] Y no llamándose los de esta parte jamás franceses, sino provenzales, antes mirando con tal desagrado el nombre francés [...] y por consiguiente los entendería bajo el de catalanes''.

''[...] Esta lengua provenzal (o catalano-provenzal) [Según Masdeu el catalán sería el origen del provenzal] [...] excitó la aplicación de los príncipes soberanos de Europa, constituyéndola, algunos, lengua de su corte [...] y así, del romance común hermoseado con los sobrepuestos del provenzal, se formaron en los siglos XII y XIII, las actuales lenguas española, o castellana, francesa, italiana y otras''.

''[...] Pero en los tiempos más antiguos, cuando estaba en su auge aquella lengua y poesía, no se llamaba provenzal la lengua sino catalana, y catalanes los pueblos que la hablaban [...] Todo lo cual podrá probar que es originaria de España la lengua y poesía provenzal madre y maestra de las lenguas y poesías vulgares modernas''.

Michel Chevalier publica en francés ''Cartas de América del Norte''. En ellas teoriza sobre el desafío que representa para los pueblos latinos el ascenso de los anglosajones, pero el eje de su reflexión lo constituye la supuesta superioridad de Francia sobre el conjunto de los pueblos latinos:

''En cuanto a las naciones europeas de la familia latina, suponemos que no queda duda a nadie sobre la supremacía que la Francia tiene que ejercer con respecto a ellas, ni sobre los deberes que en el interés recíproco de esta y de aquellas potencias ha de cumplir para con ellas. Es indudable que desde Luis XIV es la Francia cabeza dé esa familia, y que no puede ya retroceder ni delante de los beneficios, ni delante de las cargas de su posición. Su derecho de primogenitura esta reconocido por los pueblos que la componen; su protectorado ha sido aceptado por ellos siempre que se lo ha ofrecido sin ulteriores miras de abusar de él. ¡Venturosa la Francia, si, satisfecha con esta elevada prorrogativa, sus príncipes, y sobre todo el que ha realzado su brillo con el nombre de emperador, no se hubieran obstinado en tentativas imposibles, para establecer su soberanía sobre las naciones de la familia germánica!''

Es evidente que este mensaje está escrito para los franceses, y no para los hispanoamericanos. Michel Chevalier no usa el nombre ''América Latina'', aunque insinúe su existencia:

''Nuestra civilización europea procede de dos orígenes; de los romanos y de las poblaciones germánicas. Haciendo por un momento abstracción de la Rusia, que es recién venida, y que sin embargo, iguala ya a los más poderosos de los pueblos antiguos, se subdivide en dos familias, cada una de las cuales se distingue por su semejanza especial con una de las dos naciones madres que han concurrido a engendrar una y otra. Así hay Europa latina y Europa teutónica; la primera comprende los pueblos del Mediodía y la segunda los pueblos continentales del Norte y la Inglaterra. Esta es protestante, la otra católica; la una se sirve de idiomas en que domina el latín, y la otra habla lenguas germanas''.

''Las dos ramas, latina y germana, se han reproducido en el Nuevo Mundo. La América del Sur es como la Europa Meridional católica y latina, y la del Norte pertenece a una población protestante y anglosajona''.

Esto es todo. Sobre América, no más de un renglón. Michel Chevalier no desarrolla la idea, ni su tema de preocupación es América, ni le interesa reflexionar sobre lo latino en América, porque está mucho más atento a la hegemonía de Francia en el mundo. 

No es capaz ni de definir en qué consiste la identidad de una Europa Latina, la cual queda más clara en el estudio de Torres Amat. En todo caso nos permite entender que Francia creyera que la América hispana pudiera ser su ''zona natural de influencia'' en el mundo, pero nada más. Y eso es lo que finalmente ocurre

No se puede dejar de lado el contexto en que se produce este texto: el reinado de Luis Felipe (1830-1848), ''el Rey burgués'', ''el gobierno de los banqueros'', como se decía en la época. No corresponde situar las ''Cartas...'' de Chevalier como un antecedente del pensamiento latinoamericano, sino en el contexto del pensamiento colonialista francés, que se desarrolla junto con el nacionalismo francés. Por ejemplo:

''Una nación que no coloniza está abocada irrevocablemente al socialismo, a la guerra del rico y del pobre [...] Inglaterra practica este tipo de colonización en la India, con gran provecho para la India, para la humanidad en general y para sí misma''. Ernest Renan (1823-1892). En Darcy Ribeiro, Las Américas y la civilización.

1837.- Buques de guerra franceses aparecen en las costas de Buenos Aires. Al mismo tiempo, el Ministro de Relaciones Exteriores Felipe Arana recibe una nota del gobierno francés reclamando que fueran puestos en libertad todos los ciudadanos franceses que se encontraran detenidos en Buenos Aires (aunque hubiesen cometido delitos comunes) y que Francia recibiera el trato de ''la nación más favorecida''. Dos meses más tarde se añadió la exigencia de que los ciudadanos franceses fuesen ''indemnizados''. 

1838.- Buques de guerra franceses bloquean Buenos Aires y todo el litoral argentino. La ''Revue des Deux Mondes'', en su número de julio de ese año publica:

''[...] Incumbe a Francia ejercer su influencia disciplinaria y civilizadora sobre los degenerados hijos de la conquista española''.

Solo unos meses antes Felipe Arana había respondido al Vicecónsul francés Aimé Roger, que el gobierno argentino se negaba a aceptar unas pretensiones que conducirían, no solo a ''menoscabar su soberanía, su independencia y su dignidad, sino también a reducir a los ciudadanos de la Confederación a una condición mucho más triste y más degradante que aquella en la cual vivían como colonos bajo la dominación española''. (Nota de Arana a Roger, 08/01/1838).

El bloqueo continuó y las rentas aduaneras de la República Argentina se redujeron a la cuarta parte. Los barcos que intentaban sortear el bloqueo eran apresados. 

Francia necesitó entonces un puerto donde vender las mercancías de los barcos apresados. Se pensó en Montevideo. Con esta finalidad se cursó una nota al gobierno uruguayo, cuyo Presidente era Manuel Oribe. Su Canciller, Carlos Villademoros no tardó en responder:

''[...] En asunto tan grave y de naturaleza tan delicada [...] deben entrar consideraciones, no solo sobre lo que tal resolución importaría a la dignidad de la República misma, [...] a los principios establecidos por todas las naciones, sino también lo que importaría abrir una puerta a pretensiones de igual naturaleza, a que tendrían derecho todos los demás pueblos del globo, sin reciprocidad para la República [...]''.

La escuadra francesa apoya la rebelión del General Fructuoso Rivera en el interior del país y fuerza al Presidente Manuel Oribe a renunciar. Este escribe una nota de protesta:

''El Presidente Constitucional de la República, al descender del puesto a que lo elevó el voto de sus conciudadanos, declara ante los Representantes del Pueblo, y para conocimiento de todas las naciones, que en este acto solo cede a la violencia de una fracción armada, cuyos esfuerzos hubieran sido impotentes si no hubiera encontrado su principal apoyo y la más decidida cooperación en la marina militar francesa, que no ha desdeñado aliarse a la anarquía para destruir el orden legal de esta República que ninguna ofensa ha inferido a la Francia [...]''.

El país queda en estado de guerra civil. Se formaron dos Gobiernos. En el Cerrito, y la campaña, el Gobierno de Manuel Oribe, pero la mayor parte de Montevideo, quedó bajo control de los aliados de Francia y se organizó como ''Gobierno de la Defensa''.  

El escritor francés Alejandro Dumas se refirió a Montevideo como ''la Nueva Troya''. Un antiguo suboficial de Napoleón, Jean C. Thiébaut organizó una Legión Francesa a la cual luego se unieron los voluntarios vascos-franceses de B. Brie. Estaban organizados en batallones de 2.000 combatientes. Los italianos, dirigidos por G. Garibaldi y N. Anzani formaron la Legión Italiana. 

En París, el Ministro Thiers explicó:

''Montevideo es una colonia francesa y está llamada a un porvenir superior al de Buenos Aires [...] Sin Montevideo jamás hubiéramos podido tocar a la tierra de América [...] ¿Cuál es nuestro más grande interés? Que Montevideo y Buenos Aires no estén en las mismas manos; porque si ellas tuvieran un solo dueño nosotros estaríamos desarmados, no podríamos hacerles la guerra, no podríamos hacer nada en ese país, ni siquiera comerciar allí''. Artículo de Thiers publicado a fines de mayo de 1844 en ''Le Constitutionnel''.

1838-1839.- Bloqueo del puerto de Veracruz. Los franceses invaden y saquean México, de donde se llevan 600.000 francos oro.

1838-1840.- Comienza el Romanticismo literario para la literatura hispánica. En Montevideo, se funda ''El Iniciador'', periódico quincenal que reúne a destacados intelectuales rioplatenses como Juan Bautista Alberdi, Juan María Gutiérrez, Florencio Varela, Bartolomé Mitre, Esteban Echeverría, Juan Cruz Varela, Melchor Pacheco y Obes, Adolfo Berro, Juan Carlos Gómez, Alejandro Magariños Cervantes, Francisco Xavier de Acha, Ramón de Santiago, Heraclio Fajardo, Eduardo Gordon, Pedro P. Bermúdez, Manuel Luciano Acosta, Bernardo Berro, Andrés Lamas, Juan Carlos Gómez. 

En su introducción, los editores se proponen ''conquistar la independencia inteligente de la Nación: su independencia civil, literaria, artística, industrial, porque las Leyes, la sociedad, la literatura, las artes, la industria, deben llevar como nuestra bandera los colores nacionales, y como ella ser el testimonio de nuestra independencia y nacionalidad''.

1835-1845.- Movimientos separatistas republicanos y federales dentro del Imperio de Brasil. Se independizan la República Riograndense y la República Juliana. ''Guerra Grande'' entre unitarios y federales en todo el Río de la Plata.

Los caudillos federales quedan enfrentados entre sí: mientras Juan Manuel de Rosas y Manuel Oribe fundan la Liga Federal y proyectan la Confederación Argentina, el General Rivera y los caudillos federales de Brasil, como Bentos Gonçalvez, piensan en una Confederación del Uruguay o Uruguay Maior, integrada por la República Oriental, República Riograndense y República Juliana.

España reconoce, además de la independencia de México, las de Ecuador, Chile, Venezuela y Uruguay.

Gran Bretaña se apodera de Belice (1838).

1843.- La presencia francesa en Montevideo atrae al capital británico que adquiere a bajo precio una parte importante del patrimonio nacional. Mientras duraba la guerra, y a cambio de dinero, los funcionarios de la ''colonia francesa'' fueron cediendo a empresarios como Samuel Lafone tierras y edificios públicos no solo en Montevideo, sino en Canelones, Maldonado y Rocha.

Para 1848, Lafone era concesionario de la Plaza Matriz en Montevideo, de su Bahía y playas, y de las tierras fiscales de Canelones. Además era titular del monopolio de pesca en la Isla de Lobos, al sureste de Maldonado; era propietario de Punta del Este, que adquirió por $ 4.500 pesos; de la Isla Gorriti, también frente a las costas de Maldonado, que compró por $ 1.500 pesos. La Isla Gorriti le sirvió como plataforma para la explotación de lobos, focas y ballenas. Asimismo obtuvo concesiones en Rocha, desde Castillos hasta la frontera con Brasil. Además, se le dio el monopolio de la navegación por el río Uruguay.

Lafone también obtuvo jugosos beneficios por introducir inmigrantes y fundar colonias en Uruguay. A través de su consuegro, Thomas Tomkinson, sus negocios llegaban hasta Entre Ríos y Santa Fe, en Argentina, y por medio de su hijo, Samuel Lafone Quevedo, nacido en Uruguay, pero educado en Inglaterra, hasta las minas de cobre de Catamarca.

A partir de 1839 empresarios británicos empezaron a establecerse en las Islas Malvinas, que habían quedado desmanteladas después del ataque de 1832-1834. En 1841, se instaló allí su primer Gobernador británico. En 1843, fue acondicionado Puerto Stanley para operaciones navales y comerciales, y también expediciones hacia la Antártida como que allí se encontraba el Capitán James Clark Ross. En 1845 se organizó el primer Gobierno colonial. Entre 1846 y 1849 tuvo lugar el proceso de sustitución étnica de los hispano-malvinenses por los anglo-malvinenses: unos 160 colonos británicos sustituyeron a los 150 argentinos que las habían habitado con anterioridad.

Mientras tanto, Samuel Lafone se convertía en un importante acreedor del Gobierno de Montevideo: en 1841 era depositario de 47 letras por valor de más de 40.000 reis. Con las Islas Malvinas ocupadas por el Gobierno británico, quedó abierta a los empresarios de las Islas Británicas la navegación hacia el Pacífico. En 1838, los británicos ocuparon Nueva Zelanda, donde se encontró mucho oro, igual que en California. Las Malvinas se convirtieron en un fondeadero de los barcos que venían del Pacífico.

En enero de 1846, la Corona británica suscribió con Samuel Lafone un contrato por el que este obtuvo el monopolio de la caza de ganado en la Isla Soledad, que duró hasta que la fauna se extinguió. Entre 1846 y 1849 organizó la construcción de instalaciones en el istmo de Darwin, y en 1850, fundó The Falkland Islands Company Limited para instalar y explotar granjas. Lafone obtuvo así enormes extensiones de tierra en la Isla Soledad en una región que hoy se conoce como Lafonia. Allí llevaba a trabajar a sus peones, que no permanecieron en Malvinas pero dejaron algunas huellas culturales.

En el mismo lugar, Lafone promocionó emprendimientos para la caza de ballenas y focas. Samuel Lafone nunca vivió en las Islas Malvinas. Realizó todos sus negocios desde Montevideo. Muchos de estos negocios, que contaron con el favor de la Corona británica, fueron incluso contrarios a los intereses de los propios colonos anglo-malvinenses, como la apropiación de tierras y la destrucción de la fauna.

1845.- La República de Texas se incorpora a EEUU, que presiona al Gobierno de México para que le venda parte de su territorio. Debido a estas presiones, México rompe relaciones diplomáticas con EEUU.

En el Río de la Plata, la escuadra franco-británica intenta ''abrir'' a cañonazos los puertos del río Paraná, como se había hecho en China entre 1840 y 1842.

Los argentinos fortificaron las defensas del río Paraná mediante hileras de barcazas que sostenían gruesas cadenas que iban de una orilla a la otra del río, y cuatro baterías con 30 cañones y 100 artilleros. Los 90 barcos mercantes ingleses ingresaron en el río con apoyo del 45 Regimiento británico, 600 infantes de marina y 200 hombres para operaciones de desembarco. El 20 de noviembre se combatió todo el día, desde la mañana al atardecer; en el combate murieron 250 argentinos y 400 quedaron heridos.

De los 90 barcos mercantes, 52 resultaron averiados. Al regreso, el 4 de junio de 1846, fueron atacados nuevamente desde las barrancas del Quebracho y sufrieron 60 bajas. La acción tuvo una enorme repercusión internacional, provocando el comentario favorable de San Martín, y logrando que los países de América del Sur, y una parte de la oposición, se alinearan con el gobierno de la Confederación argentina.

''El Sable que me ha acompañado en toda la Guerra de la Independencia de la América del Sur, le será entregado al General de la República Argentina Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla''. Libertador General San Martín, Testamento, 3 de enero de 1844.

El periodista estadounidense John L. O'Sullivan, publica en la revista Democratic Review de Nueva York que los EEUU tienen un ''Destino manifiesto'':

''El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus capacidades y el crecimiento que tiene como destino''.

1846.- México y EEUU no se habían puesto de acuerdo sobre a qué Estado correspondía la frontera del río Nueces. El ejército de EEUU la cruza por decisión unilateral, y los dos Estados entran en guerra.

Firma del Tratado Mallarino-Bidlack entre el Gobierno de Tomás Cipriano de Mosquera, -considerado un personaje nefasto, perteneciente a una familia esclavista-, por la República de la Nueva Granada (Colombia y Panamá) y los EEUU, que se aseguran una serie de privilegios que les permiten disponer libremente del Istmo de Panamá para su tránsito entre el Atlántico y el Pacífico.

  ''Los ciudadanos, buques, mercancías de los Estados Unidos disfrutarán en los puertos de Nueva Granada, incluso los del istmo de Panamá, de todas las franquicias, privilegios e inmunidades en lo relativo a comercio y navegación de que ahora gozan los ciudadanos neogranadinos''.

De acuerdo con este Tratado: 1. los ciudadanos, buques, mercancías, y correos de EEUU pueden disponer, en materia de comercio y navegación, de franquicias, privilegios e inmunidades especiales; 2. el Gobierno de Nueva Granada garantiza el libre tránsito de EEUU por cualquier medio de comunicación que exista; 3. no se cobrarán peajes a los ciudadanos y mercancías de EEUU; 4. El Gobierno de Nueva Granada garantiza al de EEUU la perfecta neutralidad del istmo de Panamá.

En el Río de la Plata, el argentino Manuel de Sarratea se convierte en Ministro Plenipotenciario de la Confederación Argentina en París. Sarratea venía reuniendo información sobre los planes británicos para el Río de la Plata desde 1814, cuando llegó por primera vez a Londres. Y pudo informar de manera muy precisa al Ministro de la Confederación Argentina en Washington, Carlos de Alvear:

''El objeto manifiesto de la Inglaterra es preparar las vías al dominio ulterior de los nuevos Estados de América, no de una manera directa y palpable [...] sino por una vía indirecta y que no sea percibida. Este es el verdadero objeto de su política [...] Para sus miras ulteriores de retacear al país, segregando Entre Ríos y Corrientes de la Confederación [como en 1830 hizo con Uruguay], tiene sus instrumentos seguros [...] Este plan es muy parecido al que ha seguido en la India [...]''. Sarratea a Alvear, 01/02/1846.

1847.- El Presidente Santa Anna se pone al frente de la defensa de México. Los estadounidenses avanzan hasta Ciudad de México. Derrota de Chapultepec y caída de Santa Anna.

España reconoce la independencia de Bolivia.

1839-1847.- Renacimiento de la literatura catalana.

1847-1848.- Se reúne un nuevo Congreso hispanoamericano en Lima. La Asamblea acuerda un Tratado de Confederación entre las Repúblicas de Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Nueva Granada. Los temas que se tratan son: fronteras, resolución de conflictos, inestabilidad política interna, Convención Consular, Convención de Correos, Tratado de Comercio y Navegación.

1848.- Tratado Guadalupe-Hidalgo que es completamente redactado por los Estados Unidos y por el cual México pierde el 55% de su territorio: Texas, Alta California, Santa Fe de Nuevo México, actuales Arizona, California, Nuevo México, Nevada, Utah, Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma; 100.000 descendientes de españoles y un número indeterminado de indígenas.

Se descubre oro en California.

Nuevo ciclo de revoluciones en Europa, esta vez por la República.

Proyecto para convertir a Uruguay en un protectorado franco-británico. El elemento afrancesado y pro-británico del Montevideo bajo influencia extranjera (''Gobierno de la Defensa'') presenta numerosas iniciativas en ese sentido. En 1838, Francisco José Muñoz propone al gobierno británico un estatus similar al de las islas Jónicas para Uruguay. Esta solicitud se reiteró en 1841 y en 1843-44. En 1848, Manuel Herrera y Obes propuso convertir a Uruguay en un protectorado franco-británico. También la colonia italiana alentó ideas similares.

Por el contrario, desde las trincheras del ''Gobierno del Cerrito'' se defendieron las tradiciones americanas, criollas y españolas. El órgano de difusión de estas ideas fue ''El Defensor de la Independencia Americana''.

Pero incluso en el afrancesado gobierno de la ''Defensa'' había una buena relación con el representante de España. Por ejemplo, con ocasión de haberse producido un episodio confuso con España, la autoridad local respondió:

''Aunque esos rumores efectivamente llegaron a su conocimiento, nunca le merecieron el menor crédito, porque jamás ha puesto en duda el honor y lealtad que caracteriza a la Nación española, y mucho menos en sus relaciones con los nuevos Estados americanos, a quienes está ligada por la fe de los Tratados y por tantos vínculos de simpatía''.

1849.- Acuerdo Southern-Arana por el cual los británicos se comprometen a levantar el bloqueo en el Río de la Plata y a reconocer la soberanía de los países independientes sobre sus propios ríos.

1850.- Convención Le Predour-Aran por la cual los franceses se comprometen a levantar el bloqueo en el Río de la Plata.

España reconoce la independencia de Costa Rica y Nicaragua.

Construcción del Ferrocarril Transístmico por EEUU en el Reino de Nueva Granada (Colombia y Panamá), que provoca permanentes roces entre neogranadinos y estadounidenses, lo que tiene por consecuencia un fuerte sentimiento antiestadounidense. Ante la eventualidad de que EEUU intervenga militarmente para proteger sus intereses en la región y separar Panamá de Colombia, el joven periodista José María Torres Caicedo escribe:

''¿Apelarán los norteamericanos a las armas, si no logran anexar el Istmo a su Confederación? ¡Oh, no! Los EE. UU. conocen el temple de alma de los granadinos y saben que la América del Sur en masa se levantaría para repeler sus injustas agresiones [...] Y en este caso se uniría, a la justicia, la libertad, y al noble sentimiento de independencia, el interés particular''.

En este contexto:

1851.- Un grupo de periodistas de Bogotá, República de la Nueva Granada, entre los que se cuenta José María Torres Caicedo, pone en circulación el nombre ''América Latina''. La prensa hispanoamericana y española acusan recibo de la introducción del nuevo nombre, que en algunos casos es recibido con interés y en otros con críticas.

1851-1852.- Las divisiones entre los caudillos y la intervención de Brasil provocan, en el Río de la Plata la caída de los gobiernos federales y el triunfo de los unitarios, vinculados al capital británico y brasileño, y a la cultura francesa. 
La ''Guerra Grande'' termina con la destrucción de la población y los recursos de los países.
Uruguay cae bajo la dominación del subimperialismo brasileño y se ve obligado a firmar, con el Imperio de Brasil los Tratados de: 1. Límites, por el cual renuncia definitivamente a las Misiones Orientales (sur de Brasil); 2. ''Perpetua alianza'', por el cual, Brasil se asegura su derecho a intervenir en los asuntos internos de Uruguay; 3. Tratado de extradición, por el cual Uruguay, a pesar de haber abolido la esclavitud, se compromete a devolver a Brasil los esclavos fugados; 4. Tratado de socorro; Brasil se convierte en prestamista de Uruguay y toma sus rentas aduaneras como garantía; 5. Tratado de comercio y navegación, por el cual Brasil se asegura la libre navegación del río Uruguay, mientras la República Oriental se ve obligada a abolir los impuestos para las exportaciones de ganado en pie.

1852.- El chileno Santiago Arcos enuncia una doctrina del ''Destino manifiesto'' invertida: no son los pueblos anglosajones los que están destinados a prosperar, en el continente americano, sino los pueblos latinos.

1853.- En Argentina se reúne, bajo la dirección de Urquiza, el Congreso Constituyente de Santa Fe, que aprueba una Constitución que establece un sistema republicano, representativo y federal.

1853-1855.- El uruguayo Alejandro Magariños Cervantes edita la ''Revista de Ambos Mundos'' con el objetivo de ''estrechar'' las relaciones entre España y América. ''La Providencia no une a los pueblos con los lazos de un mismo origen, religión, costumbres e idioma para que se miren con desvío y se vuelvan las espaldas así en la próspera como en la adversa fortuna''.

En el número 2 de la Revista (diciembre de 1853) publica un artículo propio (''Glorias de España en el Nuevo Mundo'') que termina con la siguiente reflexión:

''Hoy que por fortuna han desaparecido completamente las causas que nos llevaron a la arena del combate, y vemos a los hijos de la joven España, fraternizando con la causa de la civilización y de la libertad, combatir a nuestro lado, verter su sangre entremezclada con la nuestra en las murallas de Montevideo, participar de nuestras alegrías e infortunios y sostener dignamente el nombre que con tanto heroísmo ganaron en aquella región sus mayores, sentimos un verdadero placer en recordar lo que estos hicieron por nosotros. Y al pensar en aquellos tiempos y en los tristísimos que alcanzamos, rodando en alas del huracán, empapados en sangre y lágrimas, sin saber dónde asentar el pie; al desnudarnos de rancias preocupaciones y de ese americanismo mal entendido de que algunos hacen gala; al considerar en su conjunto los hechos citados y otros que la falta de espacio nos obliga a callar, nos consuela un tanto y sentimos un secreto orgullo en deber nuestro origen a una nación semejante. Entonces no podemos menos de venerar la tradición histórica que eslabona nuestro presente a su pasado, nuestra vida a su vida; entonces no podemos menos de confesar con íntima satisfacción, con la noble arrogancia de un hijo que lleva un nombre ilustre y se ve en el caso de hacer valer los antecedentes de su padre, que a pesar de todo, sean cuales fueren nuestros mutuos errores y desaciertos, jamás como hombres de progreso y de corazón, como americanos hijos de la Europa y no de los infelices indios, debemos renegar nuestra nacionalidad de raza, ni olvidar nunca que es española la sangre que corre por nuestras venas!''.

1853.- 
El hispano-dominicano-cubano publica en la Revista Española de Ambos Mundos, el artículo ''España y las Repúblicas Hispano-Americanas'', donde desarrolla extensamente la idea ''América Latina''.

''Dos razas diversas pueblan, principalmente el Nuevo Mundo, la raza latina y la raza anglogermana''.
..........................................................

''Que no habiéndose revelado hasta ahora por la Francia un propósito firme y decidido de preservar de la proyectada absorción a los pueblos de raza latina establecidos del otro lado del Atlántico, la verdadera y sólida fianza de su salvación reside únicamente en sus propios recursos, secundados hasta el alcance de sus medios actuales por la simpática cooperación de su antigua metrópoli''.



1853-1854.- Eduardo Asquerino edita en México ''El Eco de España''.

1854.- Comienza en España el bienio progresista. Aparece en el escenario político una generación progresista, influida por las ideas de 1848. A esa generación pertenece el futuro Director-propietario de ''La América'', Eduardo Asquerino.

1855-1856.- Convocatoria de un Congreso hispanoamericano en Santiago, al que finalmente solo asisten Chile, Ecuador y Perú. El chileno Francisco Bilbao queda preocupado por la baja asistencia. El español Eduardo Asquerino se encontraba en ese momento en Chile y presentó a su Gobierno un proyecto para reconstruir los vínculos diplomáticos, comerciales y culturales con los países hispanoamericanos.

1853-1856.- William Walker, ''el rey de los filibusteros'' interviene en México y en Nicaragua. En México, reúne a un grupo de filibusteros para apoderarse de Sonora. En California se declara Presidente de ''la nueva República de Baja California'', donde lo primero que hace es abolir las aduanas y reimplantar la esclavitud. Luego desembarca en Nicaragua con su ''Falange de los Inmortales'' y forma un gobierno propio que es reconocido por el Ministro de EEUU John Wheeler, apodado ''el filibustero''. Toma de la ciudad de Granada.

''Solo los necios hablan de establecer relaciones perdurables, sin el empleo de la fuerza, entre la raza americana pura, tal como existe en los Estados Unidos, y la raza mestiza hispanoindia, tal como se encuentra en México y Centroamérica'' -anotó en 1855 William Walker en su obra autobiográfica ''La guerra en Nicaragua''.

Incidente de la tajada de sandía entre estadounidenses y panameños, en Panamá, República de Nueva Granada. Un estadounidense llamado Jack Olivier, en estado de embriaguez y otros tres o cuatro estadounidenses deciden comprarle a José Manuel Luna una tajada de sandía por la que luego se niegan a pagar. Se produce una discusión violenta, y además en ese momento llega el tren Illinois, cuyos pasajeros se suman al pleito. Esto condujo a un tiroteo y más tarde a una serie de disturbios que terminaron con la primera intervención estadounidense en Panamá.

Desembarcan en Montevideo fuerzas del barco estadounidense ''Germantown'' con la excusa de proteger el consulado.

El chileno Francisco Bilbao dicta dos conferencias en París en las que se refiere a ''América Latina''. Es la primera vez que este nombre circula en la capital de Francia:

''Sólo vemos una ciencia política: el despotismo, el sable, el maquiavelismo, la conquista, el silencio [...] -dice Bilbao-. ''Pero la América vive, la América latina, sajona e indígena protesta, y se encarga de representar la causa del hombre, de renovar la fe del corazón, de producir en fin, no repeticiones más o menos teatrales de la edad-media, con la jerarquía servil de la nobleza, sino la acción perpetua del ciudadano, la creación de la justicia viva en los campos de la República''.

A lo largo de sus dos extensas conferencias, Bilbao desarrolla la idea de qué es América Latina, y qué es América anglosajona, como identidades, como proyectos, como civilizaciones, como sujetos históricos, desde la geopolítica.

1857.- José María Torres Caicedo que también se encontraba en ese momento en París, recuperándose de una herida, y posiblemente asistió a las conferencias de Francisco Bilbao, o las leyó más tarde, publica su célebre poema ''Las Dos Américas''.

''[...] En vano fue que sus mejores hijos
Valientes se lanzaran al combate,
Que el enemigo en su carrera abate
Las huestes mexicanas, su pendón;
El yankee odiando la española raza,
Altivo trata al pueblo sojuzgado,
Y del campo, encontrándose adueñado,
Se adjudica riquísima porción...''

''[...]A su ancho pabellón estrellas faltan,
Requiere su comercio otras regiones;
Mas flotan en el Sur libres pendones
–¡Que caigan! dice la potente Unión.
La América central es invadida,
El Istmo sin cesar amenazado,
Y Walker, el pirata, es apoyado
Por la del Norte, ¡pérfida nación!''

''El seno de la América valiente
Desgarran ya sus nuevos opresores;
Hoy sufre Nicaragua los horrores
De una ruda y sangrienta esclavitud:
Tala los campos el audaz pirata,
Pone fuego a las villas y ciudades;
¡Y aprueba sus delitos y maldades
Su patria, tierra un tiempo de virtud!''

''[...] Mas aislados se encuentran, desunidos,
Esos pueblos nacidos para aliarse:
La unión es su deber, su ley amarse:
Igual origen tienen y misión;
La raza de la América latina,
Al frente tiene la sajona raza,
Enemiga mortal que ya amenaza
Su libertad destruir y su pendón''.

La América del Sur está llamada
A defender la libertad genuina,
La nueva idea, la moral divina,
La santa ley de amor y caridad.
El mundo yace entre tinieblas hondas:
En Europa domina el despotismo,
De América en el Norte, el egoísmo,
Sed de oro e hipócrita piedad [...]''.

Se empieza a editar en España el periódico ''La América. Crónica hispano-americana''. De orientación democrático-progresista y aparición quincenal, fue una de las revistas más longevas que existieron. Fue editada por Eduardo y Eusebio Asquerino, de ideas fourieristas, y en su última etapa la dirigió Víctor Balaguer. Casi no hubo político o intelectual destacado que no escribiera en sus páginas. Los temas tratados tenían que ver con las relaciones bilaterales, el papel de los Estados, la emigración, las comunicaciones marítimas y telegráficas, la nacionalidad de los hijos de los inmigrantes, la vida cultural e intelectual, las reuniones científicas, las exposiciones comerciales e industriales.

1858.- En ''La Unión de España y América'', el político y escritor español Emilio Castelar desarrolla la idea de una América Latina diferente de la América anglosajona y el tema-problema de cómo tienen que ser en lo sucesivo las relaciones de España y América.

''El pensamiento del señor Asquerino, en verdad, no podía ser más justo ni más grande. Reunir a los pueblos, enlazar su comercio, [...] establecer una paz duradera entre los diferentes Estados, señalando sus límites por medio de grandes conferencias diplomáticas, imposibilitar la extinción de la raza indígena [...]''

''Para conseguir esto, el señor Asquerino propuso en su informe dado en julio de 1855, [...] que los hombres más notables de nuestro país, los hombres más patrióticos fueran a las legaciones americanas, que un tratado de recíproca propiedad literaria uniera nuestras inteligencias, que un tratado postal de que con mengua carecemos, facilitara nuestras comunicaciones con América [...]''.

''La raza latina puede ejercer en el Nuevo Mundo un apostolado superior a la raza anglo-sajona. Y la razón es sencilla. Raza artista, raza guerrera, dada a la disciplina, a la unidad, a la concentración de sus fuerzas, raza eminentemente social; la raza latina puede más, mucho más que la anglo-sajona en el Nuevo Mundo''.

''[...] Y no se crea que nosotros pretendemos mantener viva la discordia entre las razas, el antagonismo entre los pueblos. Nada hay más distante de nuestro corazón y de nuestra conciencia [...] Pero cuando la raza anglo-sajona pretende negar nuestra influencia en América, hacer suyo todo aquel mundo, turbar la paz de nuestras Repúblicas, acrecentar su poderío a costa de nuestro territorio, contar entre sus estrellas a Cuba; cuando esto suceda, fuerza es que todos los que de españoles nos preciamos, aunemos nuestras inteligencias y nuestras fuerzas para no consentir tamaña degradación, y estar fuertes y apercibidos en el día de los grandes peligros, de las amenazadoras desventuras''.
















   











                                          

sábado, 28 de diciembre de 2013

Criterio 8. Parte 3. La ''idea latina'' es de origen español y no francés. Hoy sería de enorme valor geopolítico para los pueblos del Sur y Este de Europa. El español Emilio Castelar era gran amigo del colombiano José María Torres Caicedo, y pensaban juntos sobre América Latina. Ellos imaginaron, en 1857, ''la Unión de España y América''.

3. La ''idea latina'' fue una corriente española completamente independiente de París, que intentó revitalizar la comunidad histórica formada por España y otras naciones de Europa, así como España y América.


Emilio Castelar y Ripoll.
Presidente de la I República.
Emilio Castelar y Ripoll (1832-1899), nacido en Cádiz, pero de origen valenciano, gran amigo del colombiano José María Torres Caicedo, Presidente de la I República Española entre 1873 y 1874, fue un destacado impulsor del proyecto de Unión o Confederación heleno-latina, además de proyectos de integración ibérica. Ya en 1858 propuso ''La Unión de España y América''. Y en 1883, al denunciar el expansionismo alemán, expresó en ''Las dos naciones ibéricas'', una idea similar a la de Rodó:

''Pues debiendo interesarnos por nuestra gran familia, la raza latina, como se interesa el heleno del Ática por el heleno de la Macedonia; como se interesa el eslavo de Bohemia por el eslavo de Montenegro; como se interesa el latino de Rumanía por el latino de Córdoba y Mérida; como se interesa el germano de la Pomerania por el germano de la Turingia o de la Suabia, ¡cuánto más no debemos interesarnos por aquellos de nuestros hermanos que se nutren de la misma tierra y se alumbran y vivifican a la luz y al calor del mismo cielo, cual una familia que se calienta al mismo hogar, se mantiene a la misma mesa y vive bajo el mismo techo!''

''Así yo he sostenido siempre, y sostengo ahora más que nunca, la identidad en la Península de Portugal con España, y la identidad de España y Portugal con las diversas naciones ibéricas que se alzan a una en el Nuevo Mundo. No basta para constituir nacionalidades varias y diversas que se aparten los pueblos por líneas de fronteras más o menos arbitrarias por colores de pabellones más o menos vistosos, por legiones de ejércitos mejor o peor uniformados, cuando los ríos mezclan sus aguas, las tierras sus átomos, los cielos sus horizontes, las montañas sus cordilleras, los pueblos su sangre, las historias sus recuerdos, las almas su religión, sus ideas y su palabra. Si creéis que basta un rey en el trono de Portugal y otro rey en el trono de Castilla para separar lo que juntan la naturaleza, la sociedad, la tradición, el arte, los tiempos y Dios, miserablemente os engañáis''.

''[...] Una patria ideal de todos los iberos se va formando por la condensación de grandes pensamientos emanados de las inteligencias mayores de uno y otro pueblo, y a esos idealismos, aunque parezcan vagos y etéreos, no se resiste mucho tiempo, pues, como el oxígeno universal, encienden la vida y transforman los objetos. Sí, la patria ideal, en que todos pensamos, y que todos queremos, es hoy una soñada utopía, pero será mañana una viviente realidad''. 

http://www.intratext.com/IXT/ESL0357/_P7.HTM


La noticia de que España era republicana produjo, en la Hispanoamérica de 1873, un gran entusiasmo. Los periódicos le reservaban un lugar a Emilio Castelar, y el mexicano Justo Sierra le dedicó estos versos:


    ''Viva España sin cadenas,
     Salud al León Español;
     Formemos un solo pueblo
     Por la libertad bendito,
     En cuyo cielo infinito
     No haya ocaso para el sol''.



El origen de ''la idea latina''

Los antiguos romanos pensaron la identidad latina como un ''nombre'', el nomen latinum, y no como una raza. Según esto, los latinos eran los pueblos aliados del Lacio que tenían algunas instituciones en común, como la organización política, la religión, y algunas tradiciones y costumbres. En una palabra, que formaban una comunidad histórica, con conciencia de su propia identidad y unidad. Roma no era otra cosa que una ciudad latina más (aunque con pretensiones hegemónicas), y Alba Longa, la ciudad precursora y la antigua cabecera del Lacio, hace 3.000 años.

Durante la Edad Media (476-1453), el latín vulgar dio paso a una lengua romance que hoy hablan casi 800.000 personas en España, Italia, Francia y Mónaco: la lengua de Oc u occitano, si bien muy fragmentada en dialectos. En España es oficial en el Valle de Arán. Esta y otras culturas romances o neolatinas surgieron de la refundición de tradiciones grecolatinas, celtas, germánicas, árabes, a lo largo de siglos, con el cristianismo como factor de unificación espiritual.


Extensión del occitano
y sus dialectos
En esta región, nacieron y se desarrollaron una serie de tradiciones culturales que forman el fondo común de la civilización española, francesa e italiana. Su legado más característico son los cantares de los trovadores.

Pero a medida que Francia se iba consolidando como Reino, los cantones occitanos empezaron a ser absorbidos por la influencia centralizadora de la monarquía de París. La Iglesia, entonces aliada con la monarquía francesa, los persiguió como herejes en la Cruzada contra los albigenses.

Por este motivo, en el siglo XIII, los occitanos huyeron a una región que era un modelo de convivencia entre los pueblos y tolerancia entre las civilizaciones y las religiones: España. Se refugiaron en Aragón y Castilla, siendo recibidos, con mucha ilusión por Don Pedro III el Grande de Aragón y Don Alfonso X el Sabio de Castilla, quienes vieron en ellos la posibilidad de enriquecer la herencia cultural cristiana en una España en gran parte musulmana.

''Si no mienten memorias y noticias que, registrando empolvados manuscritos y libros poco comunes, tuvo la buena suerte de encontrar un día el autor de estas líneas, Don Alfonso el Sabio llegó a conceder hospitalidad en una villa franca y libre a los poetas que, extrañados de su patria vendida al extranjero, pudieron al menos, gracias a esa hidalga concesión del monarca castellano, tener en Castilla suelo propio donde levantar la morada del fugitivo, tierra patria donde abrir la tumba del proscrito''. Víctor Balaguer, Los Juegos Florales.

Los occitanos lograron, mantener unida a la Cristiandad por medio de los Juegos Florales, competencias literarias que datan del siglo XIV, y que producían los mismos efectos que los Juegos Olímpicos entre los griegos.

''La tradición poética continuó viva en aquellos países, en los cuales, para gloria de las letras, viva se conserva todavía; y es fama que los últimos trovadores de Tolosa, al comenzar el siglo XIV, se reunían secretamente en un apartado jardín de aquella ciudad, donde, al oído, y a escama de las leyes, como si se tratara de una conspiración o de un crimen, se recitaban unos a otros los cantos y serventesios de los grandes maestros, conservando así el fuego sacro y con él el amor y el culto de aquella lengua y de aquella poesía proscritas entonces por los nuevos dominadores de la Provenza, sin recordar que con ellas se había despertado a la Europa del letargo en que estaba sumida por el secular ilotismo de los tiempos bárbaros''. 

''Siguiendo la costumbre de aquellos poetas que se reunían en un jardín y al pie de un laurel para recitar sus composiciones, y con su mismo propósito de conservar la lengua y la poesía, resolvieron algunos ciudadanos de Tolosa promover un concurso público de poesía el primer día del mes de Mayo de todos los años. Así nació la institución de los Juegos Florales''. Víctor Balaguer, Los Juegos Florales.

http://archive.org/stream/losjuegosflorale00bala/losjuegosflorale00bala_djvu.txt

En España, los catalanes estuvieron muy activos en la recuperación y difusión de esta cultura bisagra entre las culturas neolatinas de Europa. Para revitalizarla, Víctor Balaguer (catalán, 1824-1901) y Frédéric Mistral (provenzal, 1830-1914) formaron entre 1866 y 1867 una fraternidad catalano-provenzal a la que dieron el nombre de ''idea latina''. 



En 1876, Alphone Roque-Ferrier (provenzal, 1844-1907) publicó en Montpellier un trabajo titulado ''La idea latina en algunas poesías en español, en lengua de oc y en catalán''. El contenido del opúsculo no era solo literario sino político: era una invitación a la unión de los pueblos latinos de Europa. Toda la vida de Roque-Ferrier giró en torno a esta ''idea latina''.

En 1878, en un histórico concurso, ''Canto al latino'', organizado en Montpellier por la fraternidad catalano-provenzal, participaron todos los países latinos de Europa, Canadá, y América Latina, representada por Miguel Antonio Caro. El vencedor fue un rumano, Víctor Alecsandri.

Si los Juegos Florales podían unificar a Europa, con más razón podían integrar a España. El cómo, lo explicó Víctor Balaguer en el discurso leído con motivo de los Juegos Florales de Zaragoza:

''Estas fiestas literarias, despojándose gallardamente de todo carácter exclusivista, han encarnado ya en el pueblo español, revisten carácter nacional, y han venido a ser en cada comarca, una manifestación viva que responde a un sentimiento público''.

El Reino de Aragón hacia 1400
''Por esto, allá florecen hoy, lo mismo en la ingente Cataluña al pie del riscoso Monserrat, donde en su trono de peñas, y en su nimbo de nubes y de estrellas, aparece la Morenita de las montañas, patrona de los catalanes, que en la bella Valencia, donde todo es luz y amor, y encanto y gloria; lo mismo allá, en las regiones donde mora el valeroso astur, al pie de los sagrados y patrióticos recuerdos de Covadonga, y también en la verde Galicia, donde la tradición afirma que aportaron un día los legendarios héroes de Homero, proscritos de Tropa, para darle origen y nombre, que en los floridos vergeles de Andalucía, donde, envuelta en su blanco alquicel, las acoge la morisca Granada, y les dan asilo y hospedaje Córdoba la sultana y la sin par Sevilla, que de seguro encuentran reflejados en las trovas lemosinas, el carácter, el genio y el arte de los arábigos cantares; lo mismo en el corazón de la vieja y heroica Castilla, suelo afortunado, escogido por un monarca aragonés y una Reina castellana para reconstituir la patria española; y en los montes donde vive el euskaro, custodio fiel de su lengua, sus tradiciones y sus fueros, que aquí al pie del historial Pirineo, en este monumental Aragón, majestad suprema y sagrario de recuerdos, donde precisamente acaba de celebrar la antigua Bilbilis, patria de Marcial, certámenes que han tenido gran resonancia, presididos por vuestro Faustino Sancho y Gil, uno de los próceres y primates de vuestras letras''.

Víctor Balaguer
''España toda, nuestra querida España, en estas dos últimas décadas ha visto celebrar Juegos Florales en sus principales ciudades, junto a sus históricos ríos, al pie de sus abruptas sierras, orillas de ecos de dos grandes mares que tienden amorosamente sus brazos para estrecharla en ellos, y que, mientras el uno, el Mediterráneo, le trae con el murmullo de sus olas los ecos de los cantos provenzales y el recuerdo de las jornadas de Italia y de Turquía, de Nápoles y de Atenas, el otro, el Océano, es su vía láctea por las aguas [...] las islas Filipinas [...] la perla de las Antillas [...] la flor de Borinquen, y también a todas esas otras lejanas regiones, que, aún a pesar de su independencia, se llaman Américas españolas, y en las cuales viven y vivirán, la tradición de nuestra raza, la lengua de nuestros mayores y el genio de nuestra madre España''.


Europa en el año 1600. Créditos: Tyk.




















La ''Unión de España y América''

En los años 1857-1870, la revista ''La América'', del Director-propietario español Eduardo Asquerino García (1826-1881), se leía en todos aquellos puntos del mundo donde se hablaba español, para lo cual contaba con una red de 400 corresponsales en Europa y América.
América Latina lingüístico-cultural
Créditos: Fobos92
El objetivo de la revista, tal como lo declara su fundador, Eduardo Asquerino, en 1857, era mantener y fortalecer, los vínculos culturales e históricos, de España e Hispanoamérica.

En este mismo año 1857, se editaba el poema ''Las dos Américas'' de José María Torres Caicedo. (Ver artículo anterior, Criterio 8. Parte 2 http://geopoliticahispanoamericana.blogspot.com/2013/12/criterio-8-parte-2-b-sobre-los.html)

Por otra parte, en 1857, España mantenía relaciones diplomáticas con solo 9 Estados hispanoamericanos: México (1836), Ecuador (1840), Chile (1844), Venezuela y Uruguay (1845), Bolivia (1847), Costa Rica y Nicaragua (1850), República Dominicana (1855).

En esta revista se ventilaban todos los conflictos de la época entre España y los países hispanoamericanos, por un lado, de los países hispanoamericanos entre sí, y los problemas con los respectivos gobiernos. Además se cruzaba información sumamente valiosa sobre la situación de cada país, un tema que analiza con todo detalle Leoncio López Ocón en ''Biografía de La América''.

Todavía anterior a ''La América'', es la ''Revista Española de Ambos Mundos'' fundada por el uruguayo Alejandro Magariños Cervantes (1825-1893) en el año 1853, el mismo que se eliminó en España la prohibición de emigrar a Hispanoamérica. (Que a partir de entonces recibió más españoles que todos los que habían emigrado en los siglos anteriores).

La ''Revista Española de Ambos Mundos'' duró dos años, hasta 1855. Magariños Cervantes se encontraba en Europa en ese momento. Estudió Jurisprudencia en España, y luego viajó por Francia. En el primer número, editado en Madrid en el mes de noviembre, se declaraban los siguientes objetivos:

''Poner al frente de una publicación el título de Revista española de ambos mundos, es ya trazarnos un programa, es ya indicar la idea matriz, el fin y objeto principal que nos proponemos''.

''Tomando por tipo a la más acreditada revista europea, y siguiendo sus huellas en el fondo y en la forma, aspiramos a fundar una publicación seria, política, científica y literaria, dedicada no solo a nuestro país, sino también a la América española, y tan útil, amena, original y completa, como nos sea posible, sin ahorrar gastos, trabajo ni diligencia, para conseguirlo dignamente. Los nombres de los acreditados escritores con cuyo auxilio contamos, y que tomaran una parte activa en la redacción, responden, a nuestro juicio, del desempeño. En cuanto a la parte material, otras publicaciones de no menos importancia, llevadas a feliz término por el fundador de la presente, son la mejor garantía que podemos dar al público, que hace quince años le honra con su confianza''.

''[...] Destinada a España y América pondremos particular esmero en estrechar sus relaciones. La Providencia no une a los pueblos con los lazos de un mismo origen, religión, costumbres e idioma para que se miren con desvío y se vuelvan las espaldas así en la próspera como en la adversa fortuna. Felizmente han desaparecido las causas que nos llevaron a la arena del combate, y hoy el pueblo americano y el ibero no son ni deben ser mas que miembros de una misma familia, la gran familia española, que Dios arrojó del otro lado del Océano para que con la sangre de sus venas, con su valor e inteligencia conquistase a la civilización un nuevo mundo. Los nietos de los conquistadores nacidos en España, pueden y deben ayudar a sus hermanos nacidos en América a llevar a cabo la grande obra que iniciaron sus gloriosos ascendientes, al clavar la cruz y el victorioso estandarte de Castilla en las vírgenes playas del continente indiano. La Revista consagrará artículos especiales al examen y solución de varias cuestiones en que están empeñados el porvenir y los mas caros intereses de España y América''.

http://www.filosofia.org/hem/185/ram/8530000.htm


Unión de España 
América. Versión 
rioplatense del proyecto.
Andrés Lamas y otros,

años 1850.
Fue en este contexto que Emilio Castelar propuso, como tema de discusión, ''La Unión de España y América''. Corría el año 1858. Es increíble que se haya podido atribuir a Michel Chevalier una idea que está incomparablemente mejor explicada aquí, y en los textos hispanoamericanos, por supuesto. Y lo más increíble de todo es que lo haya ignorado la cátedra española:

''En este siglo, que tantas maravillas ha creado, siglo de libertad y armonía, la unión de dos pueblos puede verificarse, no por el hierro y el fuego, no por la conquista, sino por el pensamiento que da larga vida a todas sus obras''. 

''[...] El espíritu de las naciones, como el espíritu de los individuos, tiene sed insaciable de verdad, de justicia; y cuando no hay medios de apagar esa sed, el espíritu, que como el árbol, como la flor, necesita del rocío, desfallece y muere. Por consiguiente, cuando veamos nuestra nación agonizar, cuando la veamos abatida, no culpemos, no, a su espíritu; culpémonos a nosotros mismos, hijos del siglo XIX, que en la esfera de nuestra vida, nada hemos hecho por infundirle aliento con el soplo de una gran idea [...]''.

''¿Por qué, pues, perder la esperanza? [...] Con este fin, nuestro querido amigo y correligionario el Sr. Asquerino, venciendo mil dificultades, superando obstáculos insuperables a otra actividad menos grande, a otro más tibio patriotismo, ha fundado este periódico, único quizá en los anales de nuestra literatura, y en el cual parece que se agranda nuestro espíritu como si habláramos a todo el mundo. ¡Obra grande en verdad ha sido esta! [...]''.

''La raza latina puede ejercer en el Nuevo Mundo un apostolado superior a la raza anglo-sajona. Y la razón es sencilla. Raza artista, raza guerrera, dada a la disciplina, a la unidad, a la concentración de sus fuerzas, raza eminentemente social; la raza latina puede más, mucho más que la anglo-sajona en el Nuevo Mundo [...] El anglo-sajón no trabaja por una idea, trabaja por el comercio. El anglo-sajón, encerrado en su propio individualismo, no tiene por los pueblos ni por la humanidad, esa simpatía vivísima que es el gran blasón de la raza latina [...] Cuando Inglaterra habló, los pueblos se quedaron mudos. Cuando la raza latina habla, los pueblos hablan con ella, porque tiene el poder soberano del genio y la fuerza que le dan para las épocas de grande educación social sus tendencias a la unidad [...] A ella pues, se deberá, la realización de la gran necesidad que hoy tiene la América, y especialmente la América española, sí, la necesidad de unir aquellos pueblos en grandes y poderosas asociaciones, que tengan por base incontrastable la igualdad de todos los asociados''.

En esto Emilio Castelar fue profético, porque vemos cómo, con muchísimos menos recursos que los EEUU, somos nosotros quienes estamos sosteniendo el esfuerzo que representa la integración del continente. Es de Hispanoamérica de donde viene el impulso, es Iberoamérica, la que lo toma, es América Latina la que responde. 

''Y he aquí también otra de las grandes ventajas, de los grandes atributos de nuestra raza. La raza anglo-sajona será siempre aristocrática. Ora proclame este, ora el otro gobierno, en el fondo del corazón de esta raza, si bien está impresa indeleblemente la idea de la libertad, también está impresa acaso más indeleblemente la necesidad de una jerarquía. Pero la raza latina, lo mismo en Francia que en España, lo mismo en España que en Italia, lo mismo en Europa que en América, tiene impresa en la conciencia la idea de la igualdad. Así se explica que mientras el estado político de los pueblos anglo-sajones es sin duda alguna superior al estado político de los pueblos latinos, el estado social de los pueblos latinos es superior al estado social de los pueblos anglo-sajones. Así se observa que la nación donde hay más recuerdos feudales, más instituciones feudales, es Inglaterra; y aun en la misma América, la raza anglo-sajona conserva injusticias sociales que la raza latina ha borrado ya del espacio, a pesar de los grandes dolores que trabajan su atribulada existencia''.

En esto también notamos que Emilio Castelar fue un gran observador. Con muchos menos recursos, América Latina se ha esforzado, históricamente, por garantizar la democracia social; abolió mucho antes que EEUU la esclavitud, la segregación racial; mientras EEUU (en contra de lo que dicen sus propagandistas) cristaliza como una oligarquía social.

Para Emilio Castelar, lo mismo que para Francisco Bilbao, para José María Torres Caicedo, América Latina es cualquier cosa menos una ''etiqueta'', y es evidente que ni por asomo está hecha ''para difuminar la presencia cultural de España y Portugal en América''. América Latina no solo es un nombre, es un proyecto social, es un tipo de civilización, es una esperanza colectiva.

''Y no se crea que nosotros pretendemos mantener viva la discordia entre las razas, el antagonismo entre los pueblos. Nada hay más distante de nuestro corazón y de nuestra conciencia [...] Pero cuando la raza anglo-sajona pretende negar nuestra influencia en América, hacer suyo todo aquel mundo, turbar la paz de nuestras Repúblicas, acrecentar su poderío a costa de nuestro territorio, contar entre sus estrellas a Cuba; cuando esto suceda, fuerza es que todos los que de españoles nos preciamos, aunemos nuestras inteligencias y nuestras fuerzas para no consentir tamaña degradación, y estar fuertes y apercibidos en el día de los grandes peligros, de las amenazadoras desventuras''.

Se creía que para que se integraran España y América, primero tenía que integrarse Hispanoamérica, como columna vertebral de toda una Patria Grande al sur del río Bravo. Y aquí viene un concepto que ya lo había desarrollado Francisco Bilbao en junio de 1856:

http://geopoliticahispanoamericana.blogspot.com/2013/12/criterio-8-parte-2-sobre-los-creadores.html

''[...] Lo que hoy queremos no es de ninguna suerte esa unidad absorbente que mata las fuerzas, que aniquila el espíritu y la vitalidad; unidad horrible que rechazamos con todas nuestras fuerzas; lo que hoy queremos es la unión de todos los pueblos latinos de América en una gran confederación para defender sus intereses, comunicarse sus ideas, ejercer su independencia, y defenderse de las grandes tempestades que amenazan descargar sobre su cabeza [...]''.

''[...] Nuestra América no es, no puede ser, no será nunca ni en ningún tiempo, más que democrática [...]. La confederación de los pueblos latinos es la gran necesidad de la América del Sur [del río Bravo]''.

Este era el objetivo del proyecto:

''Así lo comprendió nuestro querido amigo el señor Asquerino, cuando desde el alto destino oficial que en América desempeñaba [...] propuso a nuestro gobierno [...] fomentar la unión de las Repúblicas entre sí; la unión de las Repúblicas con la madre patria''.

Y este era su programa de realización:

''El pensamiento del señor Asquerino, en verdad, no podía ser más justo ni más grande. Reunir a los pueblos, enlazar su comercio, [...] establecer una paz duradera entre los diferentes Estados, señalando sus límites por medio de grandes conferencias diplomáticas, imposibilitar la extinción de la raza indígena [...]''

''Para conseguir esto, el señor Asquerino propuso en su informe dado en julio de 1855, [...] que los hombres más notables de nuestro país, los hombres más patrióticos fueran a las legaciones americanas, que un tratado de recíproca propiedad literaria uniera nuestras inteligencias, que un tratado postal de que con mengua carecemos, facilitara nuestras comunicaciones con América [...]''.

Conclusión

De lo anterior surge, que el nombre ''América Latina'' surgió en un contexto donde se estaban normalizando las relaciones entre España e Hispanoamérica con el objetivo de consolidar todavía más la presencia de Hispanoamérica en la región y en el mundo. 

Por momentos, uno detecta en el discurso español las tendencias propias del pensamiento colonialista europeo de la época, las ambiciones de una burguesía en ascenso. Sin embargo, también se nota la influencia hispanoamericana, que provoca coincidencias sobre una lista de temas que son claramente anticolonialistas.

El sentido del nombre ''América Latina'' era algo que se entendía bien en España, como la necesidad de Hispanoamérica de estrechar sus vínculos con otros países del continente americano. Quienes alentaron y apoyaron el proyecto desde España, no entendieron que ese nombre se hubiera elegido ''para difuminar la presencia española'' sino más bien al contrario. Una Hispanoamérica fuerte, bien relacionada dentro de la región, contribuiría a extender el alcance del legado histórico de la cultura española a través de la cultura criolla y mestiza, y también la influencia de las culturas indígenas y africanas. Pero por encima de todo, una Hispanoamérica fuerte sería ella misma y de gran peso geopolítico dentro de la comunidad internacional.